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EDITORIAL PREMIO CONSERVACION DE MONUMENTOS NACIONALES 2000 En el que fuera el Patio de Los Naranjos del Palacio de La Moneda se realizó el pasado 26 de mayo, el acto central de celebración del Día del Patrimonio Cultural de Chile con la participación del Presidente de la República, señor Ricardo Lagos Escobar. Es posible que para la mayoría de la comunidad de nuestra Facultad este acontecimiento haya pasado inadvertido. No fue así, sin embargo, para un grupo de profesores que estábamos presentes en medio de unas quinientas personas que representaban a una variada gama de actividades relacionadas con la cultura nacional. Fue un momento emotivo cuando el Decano recibió de la Ministra de Educación, señora Mariana Aylwin, el Premio Conservación de Monumentos Nacionales 2000, otorgado al Departamento de Historia y Teoría de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. En una nota oficial, se consignaron los antecedentes que justifican esta distinción. "El Departamento de Historia y Teoría de la Arquitectura, desde sus orígenes en 1952, ha aportado un caudal enorme de conocimientos e investigación sobre el patrimonio arquitectónico y urbanístico del país. Ha sido también el pilar fundamental de la formación de grandes especialistas en el ámbito de la investigación, conservación y puesta en valor de la arquitectura patrimonial chilena, inspirando buena parte de los grandes proyectos de restauración que se han realizado en el país. Su participación en el Consejo de Monumentos Nacionales ha sido fundamental, toda vez que ha aportado una visión científica y técnica que requiere el tratamiento del patrimonio monumental arquitectónico por parte de la institución". Puedo dar fe que todo lo que se señala como aporte realizado por el Departamento es efectivo, ya que si mal no recuerdo fue en 1954 cuando desarrollé como estudiante de quinto año un Seminario en Historia. Por cierto no fue el primero ni el último de estos trabajos realizados por nuestros estudiantes guiados por sus profesores, que constituyen en su conjunto un archivo histórico inapreciable de nuestras ciudades y de su arquitectura urbana y rural a nivel nacional. Desde el santuario andino de Cosapilla en la frontera norte, hasta la estancia de San Sebastián en Tierra del Fuego, son escasos los rincones que el Departamento no haya escudriñado y registrado en su bitácora patrimonial, a la que se agregan continuamente nuevas páginas. Este premio a una unidad académica es más importante de lo que parece a simple vista, porque el Estado reconoce a la ARQUITECTURA, quizás por primera vez en forma destacada, como protagonista de nuestro patrimonio cultural. Esto que para nosotros es evidente, no lo ha sido y no lo es aún para muchas personas, instituciones e incluso algunos arquitectos. Se reconoce y estimula así además, el trabajo en equipo que ha caracterizado al Departamento, con resultados entre muchos otros como, las publicaciones sobre Roberto Dávila Carson, las Casas Patronales, la Arquitectura de Osorno y la Unión, el libro de Los 150 años, la Guía de Santiago, las Estancias Magallánicas y la nominación de las Iglesias de Chiloé al inventario del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Nuestro objetivo como académicos de la Universidad de Chile es esforzarnos por alcanzar, cada uno en su especialidad, niveles de excelencia en docencia, investigación y extensión. En este sentido el Premio Conservación de Monumentos Nacionales, que obtuvo el año pasado el Profesor Fernando Riquelme, así como el recibido recientemente en el Patio de Los Naranjos de La Moneda por el Departamento de Historia y Teoría, nos hacen pensar que en buena medida esos objetivos se han alcanzado.
JUAN
BENAVIDES C.
Vicedecano
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